La Biblia que es la palabra infalible de Dios, nos
describe claramente la existencia de ángeles caídos en nuestro planeta.
¿Quiénes son estos ángeles? ¿Cómo cayeron? ¿Cuándo
cayeron? ¿Cómo podemos enfrentarlos? Todas estas preguntas trataremos de
analizarlas a través de la luz de la palabra de Dios.
Hay dos tipos de ángeles caídos o demonios.
A) Los ángeles que fueron
arrojados del cielo.
B) Los ángeles que cayeron.
1. Los ángeles que fueron arrojados del cielo.
Cuando hablamos de este tipo de ángeles, estamos hablando
de los poderes sobrenaturales que envuelven al mundo de hoy, que comúnmente los
llamamos demonios o malos espíritus.
Estos ángeles son los que se revelaron en el cielo
engañados por Satanás:
“También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón
escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete
diademas; y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas
del cielo, y las arrojó sobre la tierra” (Apocalipsis
12: 3-4)
Cuando
Cuando
“¿y quién puso su piedra principal, mientras las estrellas
de la mañana cantaban a coro
y todos los ángeles gritaban de alegría?” (Job
38: 6 -7 NTV)
Ahora, pero estos ángeles no fueron encarcelados
aquí en la tierra, solamente fueron expulsados del cielo y arrojados a la
tierra, estos son los que se mientan en Efesios:
“Pues no
luchamos contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores
malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este
mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales” (Efesios
6: 12 NTV)
Estos ángeles compartieron la visión de su líder que
es Satanás de quitar a Dios de su trono, este era el pensamiento de Satanás:
“¡Cómo
caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú
que debilitabas a las naciones, tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo;
en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte
del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas
de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo”
(Isaías 14: 12-14)
Por esta razón hubo una gran batalla en el cielo.
“Después
hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el
dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron,
ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el
gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual
engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados
con él” (Apocalipsis 12: 7-9)
De esta manera es que podemos entender porque la
tierra estaba desordenada y vacía en el principio.
“En el
principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba
desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el
Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas” (Génesis
1: 1-2)
Si conocemos el carácter de Dios nos daremos cuenta
de que Dios es perfecto y es un Dios ordenado, él nunca haría una creación
desordenada y vacía.
Si estudiamos bien estos versículos, nos daremos
cuenta de que Dios en el verso uno hizo una creación perfecta, hermosa, punto y
aparte, pero antes de llegar al verso dos, tuvo que haber pasado algo, porque
ya la tierra estaba arruinada.
La batalla que hubo en el cielo fue tan grande que
afecto al universo entero incluyendo la tierra.
Estos ángeles fueron fieles servidores de Satanás,
aunque su fin sea el lago de fuego.
“Entonces
dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno
preparado para el diablo y sus ángeles” (Mateo 25:
41)
Y no solo ellos, sino también las personas que estén
bajo su poder o influencia.
“Y el que no
se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego”
(Apocalipsis 20: 15)
2. Ángeles caídos
Este otro tipo de ángeles no son los mismos que
fueron arrojados junto a Satanás, la caída de estos ángeles los encontramos en
Génesis:
“Luego los seres humanos comenzaron a multiplicarse sobre
la tierra, y les nacieron hijas. Los hijos de Dios vieron a las hermosas
mujeres y tomaron como esposas a todas las que quisieron. Entonces
el Señor dijo: «Mi
Espíritu no tolerará a los humanos durante mucho tiempo, porque solo son
carne mortal. En el futuro, la duración de la vida no pasará de ciento veinte
años».
En esos días y durante algún tiempo después, vivían en la tierra
gigantes nefilitas, pues siempre que los hijos de Dios tenían relaciones
sexuales con las mujeres, ellas daban a luz hijos que luego se convirtieron en
los héroes y en los famosos guerreros de la antigüedad” (Génesis
6: 1-4 NTV)
En el verso 2 habla acerca de unos “hijos de Dios”,
¿Quiénes son?
Algunos asumen que eran de la descendencia piadosa
de Set, hijo de Adán, ahora si estudiamos a los hijos de Dios encontraremos que
a los ángeles también se les llama hijos de Dios:
“Un día
vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los
cuales vino también Satanás” (Job 1:6)
“Aconteció
que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de
Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová” (Job 2:1)
Estos hijos de Dios
estaban delante del trono de Dios, lo cual ningún ser humano puede hacer
literalmente, estos eran seres espirituales o ángeles.
La caída de estos seres
fue a causa de su perversión con las hijas de los hombres.
En la tierra ya existían
los gigantes:
“Había
gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se
llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos.
Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre” (Génesis
6: 4)
Pero después de que estos ángeles se pervirtieran
con las mujeres, ellos engendraron hijos, los cuales fueron cazadores y
personas de mucho renombre, estos siguieron siendo gigantes, lo único que con
habilidades extraordinarias y características especiales a los cuales se les
considero como grandes hombres, los cuales estaban endemoniados o poseídos por
estos pervertidos ángeles.
A estos ángeles Dios no los expulsó ni siquiera
Satanás los engañó, fueron ellos mismos que siendo guiados por su perversión
cayeron en fornicación y pecados sexuales, por eso fue la causa del diluvio.
En el libro de Judas verso 6 nos confirma lo que
acabamos de ver.
“Y a los
ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada,
los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran
día”
“sino que abandonaron su propia morada”
como hemos dicho antes a ellos nadie los engaño, y nadie los expulsó del cielo,
sino que ellos mismos dejaron su propia morada.
Estos ángeles eran los que gobernaban en las
ciudades de Sodoma y Gomorra, en el verso 7 el libro de Judas dice:
“Como Sodoma
y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos,
habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por
ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno”
“De la misma manera que aquellos” ¿Cuáles aquellos? ¿Quiénes son
aquellos de los que habla Judas en este versículo? Son los mencionados en el
verso 6, los ángeles caídos.
¿Dónde están
estos ángeles?
Todos sabemos que hay dos lugares de castigo:
El
lago de Fuego:
“Y el diablo
que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la
bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de
los siglos”. (Apocalipsis 20: 10)
El
Infierno:
“Con el tiempo, el hombre pobre murió y fue llevado por
los ángeles para que se sentara junto a Abraham en el banquete
celestial. El hombre rico también murió y fue enterrado, y fue al
lugar de los muertos. Allí, en medio del tormento, vio a Abraham a lo
lejos con Lázaro junto a él.
El hombre rico gritó: “¡Padre Abraham, ten piedad! Envíame a Lázaro para
que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua. Estoy en angustia
en estas llamas”.
Abraham le dijo: “Hijo, recuerda que tuviste todo lo que quisiste
durante tu vida, y Lázaro no tuvo nada. Ahora él está aquí recibiendo consuelo
y tú estás en angustia. Además, hay un gran abismo que nos separa. Ninguno
de nosotros puede cruzar hasta allí, y ninguno de ustedes puede cruzar hasta
aquí” (Lucas 16: 22-26 NTV)
En el vrs. 23 habla de un hades, en griego quiere
decir: “Lugar de los muertos”, este hades es el mismo infierno o lugar de
tormento.
Estos demonios no andan en la tierra como los que
fueron lanzados con Satanás, están en estas prisiones, en este lugar de
tormento.
¿Por qué
estos ángeles caídos están en el infierno y no en el lago de fuego?
Judas 6 dice: “Y
a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia
morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio
del gran día”.
2 de Pedro 2: 4 dice: “Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que
arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser
reservados al juicio”
¿Dónde está
el Infierno?
Según la Biblia el Infierno está en el centro de la
tierra, por esta causa es que la Biblia dice que Jesús descendió al centro de
la tierra:
“Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres
noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y
tres noches”. (Mateo 12: 40)
“Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido
primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el
mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo”.
(Efesios 4: 9-10)
Jesús
descendió hasta donde estaban estos espíritus encarcelados.
“Por lo tanto, fue a predicarles a los
espíritus encarcelados, esos que desobedecieron a Dios hace mucho tiempo,
cuando Dios esperaba con paciencia mientras Noé construía la barca” (1 Pedro 3: 19-20 NTV)
Cuando
Jesucristo bajó a predicarles, no fue a la gente que estuvo en el tiempo de
Noé, porque a ellos se les predico por un montón de años y no quisieron creer,
por tanto murieron en el diluvio, Jesús les predico a los espíritus
encarcelados, pero su mensaje no fue un mensaje de arrepentimiento, sino un
mensaje de victoria, proclamando que de aun allí Dios lo iba a levantar con
Poder y con gran Gloria, y proclamo la derrota del reino de las tinieblas y le
quito las llaves del abismo al que las tenía, y se proclamó como vencedor.
Jesús no
descendió Glorificado, sino vivificado, o sea muerto en la carne, pero lleno de
vida en el espíritu, venciendo la muerte con la vida del espíritu.
Estos
ángeles no pueden salir de ese lugar, ya que han sido encarcelados allí hasta
el juicio final.
“Y a los ángeles que no guardaron su
dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo
oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día” (Judas 6)
Conclusión.
Debemos de
darnos cuenta que el mundo espiritual, es un mundo que, aunque ya está vencido
todavía sigue atacando a los escogidos de Dios, pero Cristo gano la victoria y
nos ha dado el poder para vencer todo ataque del enemigo, mantengámonos firmes,
peleando la buena batalla, que, aunque el diablo siga lanzando dardos de fuego,
no olvidemos que Dios, nuestro Dios es fuego consumidor.
Nuestra es
la victoria, porque son más los que están con nosotros que los que están contra
nosotros, más podremos nosotros que ellos y los comeremos como pan. ¡Amen!
Somos una iglesia con la pasión de mostrarte a cristo a través de la palabra, nuestra misión es Restaurar, Discipular y Enviar. ¡En UNA hay un lugar para ti! 400 SW 31st, Oklahoma City, OK 73109
UNA RADIO
sábado, 16 de enero de 2021
Ángeles caídos o Demonios - Anthony Hernandez
miércoles, 6 de enero de 2021
Comienza tu año con Determinación - Anthony Hernandez
“Cuando se
acercaba el tiempo de ascender al cielo, Jesús salió con determinación hacia
Jerusalén” (Lucas 9: 51 NTV)
Determinación:
·
Es la
acción y efecto de determinar (tomar una resolución, fijar los términos de
algo, señalar algo como objetivo) DECLARAR, DESIGNAR, PONER, PREFIJAR
·
La determinación es
la principal cualidad de un emprendedor. ... Es la fuerza interior, el drive
o coraje que mueve a las
personas a auto superarse y a buscar caminos donde otros se dan por vencidos.
El creyente responsable sabe tomar decisiones
determinadas en Dios, eso refleja nuestro carácter, ahí desarrollamos
constancia, credibilidad y un buen testimonio de Cristo en nuestra vida.
1.
Determine
ser Agradecido.
“Y la paz de
Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un
solo cuerpo; y sed agradecidos” (Colosenses 3:15)
Cada día traerá luchas, pruebas, circunstancias que quisiéramos
evitar, algunas situaciones que serán dolorosas y que nos harán llorar, pero en
todo, aunque parezca difícil hay que darle gracias a Dios.
La gratitud es un elemento clave de Dios en nuestra
vida para darnos paz, una persona malagradecida nunca tendrá paz, nunca hallará
descanso, porque la obra de Dios no está completa en el.
2.
Determine
resolver todo asunto pendiente con sus allegados.
En nuestra vida no debe de haber casos sin resolver, ni
asuntos pendientes, ni cabos sueltos en nuestro corazón, debemos solucionar
todo problema.
“Por tanto, si
traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo
contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero
con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda” (Mateo 5: 23-24)
No podemos darnos el lujo de pasar a otro año dejando
cosas inconclusas, el mejor momento que tenemos para resolver y concluir eso es
“HOY”, no mañana, no debemos seguir postergando las bendiciones y el favor de
Dios en lo que hacemos.
3.
Determine
hacer planes responsables.
Un creyente responsable no vive improvisando, el
dirige su corazón y no su corazón a él.
Debemos construir un orden de prioridades próximas y
de esa manera evitar extraviarnos en el camino a seguir.
“Donde no hay
visión, el pueblo se desenfrena” (Proverbios 29:18 LBLA)
Un creyente responsable, no solo de espiritualiza,
sino que planifica.
“Sin embargo, no comiences sin calcular el costo. Pues, ¿quién
comenzaría a construir un edificio sin primero calcular el costo para ver si
hay suficiente dinero para terminarlo?
De
no ser así, tal vez termines solamente los cimientos antes de quedarte sin
dinero, y entonces todos se reirán de ti.
Dirán:
“¡Ahí está el que comenzó un edificio y no pudo terminarlo!”
(Lucas 14: 28-30 NTV)
4.
Determine
poner a Dios primero en sus planes: “si Dios quiere”
“Escúchenme, ustedes, los que dicen: Hoy o mañana iremos a la ciudad;
allí nos quedaremos todo un año, y haremos buenos negocios y ganaremos mucho
dinero.
¿Cómo
pueden hablar así, cuando ni siquiera saben lo que les va a suceder mañana?
Su
vida es como la niebla: aparece por un poco de tiempo, y luego desaparece. Más bien, deberían decir: Si Dios quiere, viviremos y haremos
esto o aquello. Sin embargo, a ustedes les gusta hablar con
orgullo, como si fueran dueños del futuro, y eso es muy malo.
Si ustedes saben
hacer lo bueno y no lo hacen, ya están pecando” (Santiago 4: 13-17
TLA)
Anthony Hernandez
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domingo, 3 de enero de 2021
Desata el milagro que hay en tu boca - Anthony Hernandez
“Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho” (Marcos 11: 22-23)
1. Tened Fe en Dios
El Milagro opera por dos leyes
· La ley de la Fe
· La ley de la Confesión
Jesús operaba en la fe en cualquier circunstancia, por eso Jesús nunca se mostró de victima en ninguna situación en la que se encontrara, él siempre tenía la respuesta por medio de la palabra de fe que salía de su boca.
2. Cree en las palabras de tu boca
Jesús poseía una gran fe porque tenía una confianza absoluta en la palabra de Dios su padre, eso lo hacía tener fe también en sus propias palabras.
“Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” (Juan 6: 63)
La palabra de Dios no pierde el poder ya sea que este en la boca de Dios o que este en nuestra boca, sigue siendo poderosa.
Nadie que no tenga fe en sus propias podrá operar en el nivel de los milagros.
Para que la palabra de Dios logre sus objetivos en la tierra, necesita una boca y una voz en la tierra.
La palabra de Dios debe entrar en nuestro corazón para que salga por nuestra boca para lograr lo que Dios quiere.
“Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho” (Marcos 11: 23)
3. Desata la Palabra creativa
La palabra esta tan conectada a Jesús que él es considerado el Verbo de Dios
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Juan 1: 1-3)
“En el principio la Palabra ya existía. La Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.
El que es la Palabra existía en el principio con Dios. Dios creó todas las cosas por medio de él,
y nada fue creado sin él” (Juan 1: 1-3 NTV)
4. El milagro está en tu boca
“lo que diga le será hecho” (Marcos 11: 23)
Usa la fe como Dios la usó en el principio para crear todas las cosas.
De nada nos sirve jactarnos de una gran fe que sigue escondida en nuestro corazón y nunca le proveemos vehículo de salida para ver un milagro.
Tema original por el Apóstol Nahum Rosario
Ministerio Mundial Maranatha
Anthony Hernandez
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“ Ellos sirven dentro de un sistema de adoración que es solo una copia, una sombra del verdadero, que está en el cielo. Pues cuando Moisés...
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“ La sabiduría ha edificado su casa labrando sus siete columnas ” (Proverbios 9:1) ¿Qué es la sabiduría? Nombre femenino, Conjunto de co...
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Introducción: Uno de los problemas que tenemos en el ser humano es que estamos muy preocupados por querer saber nuestro futuro, lo que suced...


